Hay algunas cosas que por más que queramos cambiarlas van a seguir siendo exactamente iguales, y no es por ser pesimista ni nada, al contrario, soy una de las personas que cree y quiere que México mejore. Pero por más que son mis ganas, he de reconocer que nos cuesta trabajo asimilar las cosas, es difícil hacer entender a la gente que no tire basura, que deja de utilizar ciertos productos que lo único que hace es contaminar o empeorar este pobre ambiente. Si de por sí nos lo esta acabando, no estamos dejando nada de reserva.
A mi parecer otra cuestión que se nos complica mucho es el aprender a convivir o tolerar a nuestro semejante, no doy por hecho que todos nos tienen que agradar y caer a la perfección pero tampoco es como para que cada 5 minutos le estemos mencionando todo lo que nos desagrada de ellos.
Debemos aprender a tolerar a las personas que nos rodean, quiero pensar que como padres ha de ser una tarea que nos deben enseñar; y al hablar de esto salen muchos otros temas, que si bien son importantes, no les damos el peso que merecen. El simple hecho de mencionarlas a diario, no nos asegura que se llevaran acabo o bien, que los niños las comprenderán del todo.
México es un país rico en lugares, fue en su momento muy provechoso en recursos naturales, en cultura. Tenemos a representantes muy orgullos de nuestra nación, podemos mencionar a Jaime Sabines, a Octavio Paz, por decir de los más conocidos por todos, pero también esta Sor Juana Inés de la Cruz, que aunque criolla, pero muy arraigada a México es reconocida por muchos.
Y no solo en cuestión poética tenemos representantes, estan en todos lados, en todos momentos, algunos ni siquiera reconocidos por las personas, algunos más que permanecen y permanecerán en el anonimato, pero que al fin de cuentas estan haciendo algo por este país.
Y con el sentimiento a flote por el “bicentenario” y “centenario”, estoy con la firme idea de que se puede mejorar. Al cabo de todo una simple opinión.


