Copiado Publicado por: Alonso mayo 18, 2010 · Ecología, Noticias, Opinión · (No hay comentarios)

Se desechan 8 mil millones de envases de plástico al año, asegura El Poder del Consumidor

México, primer lugar en consumo de agua embotellada; la demanda crece 40%

Alejandro Calvillo: las empresas del sector ganan 5 mil por ciento más de lo que invierten

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 Las compañías comercializan en el país 26 mil 32 millones de litros
anualmente
Foto José Carlo González

Angélica Enciso L.

Periódico La Jornada

Martes 18 de mayo de 2010, p. 41

México es el primer consumidor de agua embotellada del mundo, luego de que en cuatro años la demanda creció 40 por ciento. Ello provoca que anualmente se desechen alrededor de 8 mil millones de envases de plástico, que tardan hasta 500 años en degradarse, señaló Alejandro Calvillo, de El Poder del Consumidor, en conferencia de prensa.

Explicó que, según el más reciente informe de Beverage Marketing Corporation, entre 2004 y 2009 el consumo anual promedio en el país se elevó 8 por ciento. De ocupar el segundo lugar, aseguró, ahora encabeza la lista. Desplazó a Italia del primer sitio. Cada mexicano bebe 234 litros, 20 por ciento más que los italianos, quienes ingieren alrededor de 191 al año.

En México, con alrededor de la mitad de la población en pobreza, cada familia destina mil 800 pesos a la compra del líquido embotellado, a pesar de que se trata de un derecho.

Alejandro Calvillo explicó que el consumo per cápita del líquido en territorio nacional es de más del doble que en Estados Unidos, donde adquieren 110 litros, y España, 119. Además, lo que se comercializa en México representa 13 por ciento de las ventas mundiales de agua embotellada.

Indicó que las empresas del sector ganan hasta 5 mil por ciento más de lo que invierten. Ejemplificó: Coca-Cola Femsa paga 2 mil 600 pesos por cada una de las 46 concesiones de explotación de aguas subterráneas al año. Sólo en 2007 tuvo ganancias por 32 mil 500 millones de pesos. Otras grandes compañías del área son Pepsi Co, Danone y Nestlé.

Las ventas actuales del líquido embotellado en el país son de 26 mil 32 millones de litros al año, de los cuales, se estima, 18 mil 222 millones fueron comercializados en garrafón y 7 mil 809 millones –30 por ciento– en botellas individuales, explicó.

Se calcula que el año pasado fueron desechadas 7 mil 800 millones de botellas de plástico PET –21.3 millones al día–, lo cual agrava el manejo de la basura, pues además de que se convierten en foco de contaminación tardan años en degradarse. Apuntó que sólo 20 por ciento de envases son reciclados.

Por su parte, Claudia Campero, de Food and Water Watch y de Blue Planet Project –redes internacionales sobre el derecho y cuidado del agua–, explicó que el nivel de consumo del líquido como mercancía, no como derecho humano, tiene de fondo que la población desconfía de la red pública de agua potable. Los pobres siempre son los que sufren por la falta del líquido, ya que por las redes públicas reciben menos y de menor calidad. Además, gastan más para obtener agua en garrafón o en botellas individuales.

Sostuvo: el derecho humano al agua no sólo es obligación de los gobiernos, sino que ésta sea potable y económicamente accesible. Cuando la gente se ve en la necesidad de comprar el líquido embotellado para beber, claramente se evidencia que no se está respetando esa garantía.

Nathalie Seguin, coordinadora de la Red de Acción por el Agua, dijo que habría acceso al agua potable en la red pública de suministro, tanto en casas como en sitios públicos, si se hubieran establecido políticas públicas eficaces para la aplicación progresiva del derecho humano a ese recurso, que México reconoció al firmar el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Cuestionó de qué forma se va a garantizar la hidratación de los niños cuando en las escuelas se dejen de expender refrescos, y si ello será con agua embotellada. Los analistas propusieron establecer bebederos en escuelas y parques.

Copiado Publicado por: Alonso mayo 7, 2010 · Ecología, Noticias, Opinión · (No hay comentarios)

Basado en un artículo publicado en la Universidad de Dartmouth (“Drink at Least 8 Glasses of Water a Day” – Really?)

Es ya inevitable asociar la salud con la abundante ingestión de agua (mínimo 2 litros, 8 vasos diarios). Incluso, al parecer, beber agua permite mantener más fácilmente la línea. Pero ¿cuánto hay de mito y cuánto de verdad en estas ideas populares? La primera sospecha surge cuando son precisamente las empresas de agua embotellada las que alimentan la idea salutífera del agua en abundancia. Las botellas de agua producen sólo en Estados Unidos un total de 1,5 millones de toneladas de desperdicios de plástico; un plástico que ha requerido 178 millones de litros de petróleo para ser fabricado. El plástico no es biodegradable, tardará cientos o miles de años en desaparecer. Y por si esto fuera poco, algunas aguas embotelladas ni siquiera son minerales sino filtradas, como Aquafina de Pepsi o Dasani de Coca-Cola.

El petróleo y el agua embotellada pronto rivalizarán por ser la mercancía cuyo comercio genera más dinero en el mundo; no en vano, el empresario multimillonario estadounidense Thomas Boone Pickens, que forjó su fortuna en las explotaciones petroleras de Texas, ahora, con 80 años a sus espaldas, ha visto donde está el verdadero negocio: comprar reservas de agua para luego embotellarla y venderla a precio de oro. Porque el agua embotellada, además, ya forma parte del estilo de vida más cool.

El ejemplo paradigmático lo constituye la Fiji Water, una marca que asegura que su agua procede de un acuífero bajo la selva de las islas Fiji, y que ya acompaña en todo momento a los ricos y famosos; y en Fiji, irónicamente, casi un tercio de sus habitantes no tienen acceso garantizado a agua potable.

Pero muchas de las aguas embotelladas que compramos a diario incluso pueden ser de peor calidad que las aguas que surgen de los grifos de nuestras casas.

Dicho esto, vayamos a los fundamentos científicos del mito. Un estudio realizado en la Universidad de Medicina de Dartmouth, en Estados Unidos, por ejemplo, echa abajo el mito. No existen pruebas fiables de que la ingestión de dos litros de agua diarios tenga un beneficio específico para la salud.

El especialista Heinz Valtin, considera que el propio cuerpo humano es capaz de mantener por sí mismo el equilibrio de agua necesario para el buen funcionamiento del organismo. Los alimentos y otras bebidas, como el café, también aportan agua que no suele computarse como agua bebida. Así que la mejor forma de saber si el agua que bebemos es sana para nosotros es beber agua sólo cuando tengamos sed.

El estudio también advierte de los posibles peligros que puede acarrear la recomendación universal de los 2 litros de agua: si consumimos más de la necesaria puede correr peligro nuestro riñón, ya que puede no ser capaz de excretar lo suficientemente rápido el exceso de líquido del cuerpo. Beber demasiada agua puede eventualmente causar inflamación en el cerebro, evitando que regule las funciones vitales que debe desempeñar, como la respiración, lo que causa la muerte. Y todos recordamos la noticia de la mujer que murió por beber demasiada agua en un concurso de la consola Wii.

Nuestro cuerpo está diseñado para mantener la cantidad adecuada de agua en el organismo a través de la hormona antidiurética y de la sed. Además, todas las encuestas al respecto aseguran que la mayoría de la población, presumiblemente sana, ingiere menos de dos litros de agua diarios.

Artículo original

Copiado Publicado por: Amaury Martínez diciembre 23, 2009 · Educación, Lectura, Noticias, Ocio, Opinión · (No hay comentarios)

La nota que causó debate hace unos días… ¿Usted qué opina?


Periódico La Jornada
Martes 22 de diciembre de 2009, p. 29


Con el voto mayoritario de los diputados de PRD y PT, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó ayer las reformas al Código Civil de esta capital, mediante las cuales se legaliza el matrimonio entre parejas del mismo sexo, quienes incluso tendrán derecho a adoptar hijos.


Los coordinadores del PAN, Mariana Gómez del Campo, y del PRI, Israel Betanzos –quienes tuvieron el apoyo del PVEM–, anunciaron que promoverán una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y demandaron al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, que vete esa disposición y no entre en vigor dentro de 45 días, como fija el dictamen avalado.


El debate en tribuna lo dieron los legisladores de PRD y PAN, quienes durante tres horas no sólo expusieron argumentos jurídicos, sino que llegaron a la confrontación verbal, a las acusaciones de corruptos e ignorantes, y al cuestionamiento de las preferencias sexuales de diputados o militantes partidistas.


Esto último obligó a los coordinadores de PAN, PRI y PRD a improvisar una reunión en el pleno para acordar que se pusiera alto a las descalificaciones desde la tribuna. Por lo que ordenaron a sus huestes no responder las alusiones y pasar a la votación del dictamen en lo general. En ese momento se comenzó a hacer historia: los diputados de PRD y PT sumaron 39 sufragios a favor de las reformas, contra 20 de PAN, PVEM y dos priístas: Emiliano Aguilar y Octavio West.


La maniobra del PAN contra esas reformas se vislumbró desde el primer momento, cuando el diputado Carlo Fabián Pizano presentó una moción suspensiva para que el dictamen sobre los matrimonios entre parejas del mismo sexo se regresara a comisiones, con el mismo argumento que utilizaron en el caso de las modificaciones en materia de aborto y la Ley de Sociedades de Convivencia: se está pretendiendo legislar al vapor, y es necesario más tiempo para su análisis. Su intento fue infructuoso, al desecharse el recurso legislativo por 35 votos contra 26.


El perredista David Razú, promovente de la iniciativa, argumentó que las reformas al Código Civil no buscan sino el reconocimiento de derechos para un sector social, al que permanentemente y de manera por demás injustificada se le han negado, sin que esto vulnere el derecho de ninguna otra persona o grupo social. Remachó:quienes se oponen no han podido producir un solo argumento válido en términos de pérdidas de derechos sobre el concepto actual del matrimonio.


Aspecto del recinto de la Asamblea Legislativa, donde ayer diputados de PRD y PT votaron en favor de modificar el Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Aspecto del recinto de la Asamblea Legislativa, donde ayer diputados de PRD y PT votaron en favor de modificar el Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. *Foto María Meléndrez Parada