No toda la radiación solar que llega a nuestra atmósfera alcanza a la tierra. De ser así, estaríamos achicharrados. La atmósfera regula la energía solar que toca a nuestro planeta mediante dos procesos: la filtración de las radiaciones ultravioletas y la retención del calor que cede la superficie de la Tierra.
Alrededor de un 1/3 de la radiación que llega a la atmósfera se refleja hacia el espacio por las nubes, el polvo atmosférico y la acción reflectora que ejercen superficies como la nieve, el mar y las arenas del desierto.
Alrededor del 15% de la energía solar nunca llega a la tierra. En la atmósfera encontramos una zona con una alta concentración de ozono, el gas responsable de la filtración de las radiaciones ultravioletas. Del restante 50% se calcula que un 25% llega directamente a la superficie y el otro se esparce entre las nubes y partículas atmosféricas, hasta llegar a la tierra.
El dióxido de carbono y el efecto invernadero están produciendo el calentamiento global del planeta. Mientras tanto, la destrucción del ozono causada por las actividades humanas ha llegado al punto en que los rayos ultravioletas B irradian grandes porciones de la superficie terrestre en niveles capaces de causar perjuicios irreparables en la salud y el bienestar humano, las cosechas, los bosques, las plantas, la vida salvaje y marina.
La disminución del nivel de ozono, los cambios estacionales y las condiciones climáticas dan lugar a variaciones en el nivel de radiación ultravioleta que llega a la Tierra. El índice UV es un pronóstico diario de los niveles de radiación ultravioleta a que la gente puede estar expuesta. El índice predice los niveles de radiación del día siguiente, los que se miden en una escala de 0 a 10, permitiendo tomar las medidas de protección adecuadas.
¿Cómo lo interpreto?
Cuando el valor del Índice UV se incrementa en una escala de 0 al 15, significa que la exposición continua al sol puede causar daño en la piel, dependiendo del tiempo de exposición y del tipo de piel. Los valores del Índice UV se clasifican de acuerdo con la siguiente escala.
0 A 2: RADIACIÓN MINIMA — A este nivel, el riesgo por exposición a la radiación ultravioleta es mínimo para el individuo promedio. La mayoría de las personas pueden estar al sol hasta una hora sin sufrir quemaduras durante el horario de máxima intensidad de los rayos solares, es decir desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Las personas de piel muy sensible y los niños deberán evitar la exposición prolongada. La nieve y el agua reflejan los rayos solares
Los esquiadores y nadadores deben tener especial cuidado. Es necesario usar anteojos o antiparras y aplicarse protector solar de un SPF no menor de 15. Deberán protegerse las zonas de la piel que resultan expuestas a la radiación ultravioleta como consecuencia de la reflexión de los rayos solares, incluyendo el cuello y el área que se halla debajo del mentón.
3 y 4: RADIACIÓN BAJA — A este nivel existe un bajo riesgo de daño por exposición al sol sin usar protección. Sin embargo, las personas de piel blanca pueden sufrir quemaduras con una exposición de menos de 20 minutos. Use sombrero de ala ancha y anteojos de sol Aplíquese un protector solar de un SPF no menor de 15 y use camisa de manga larga y pantalones largos cuando esté al aire libre.
Una manera sencilla de determinar el nivel de exposición a la radiación ultravioleta consiste en comparar el largo de la sombra que Ud. proyecta con su altura: Si su sombra es más larga que su altura (temprano por la mañana y al atardecer), es probable que el nivel de exposición a la radiación ultravioleta sea bajo. Si su sombra es más corta que su altura (alrededor del mediodía), Ud. está expuesto a un alto nivel de radiación ultravioleta. En este caso, póngase a la sombra y protéjase piel y los ojos.
4 y 5: RADIACIÓN MODERADA — Riesgo moderado de sufrir daños por exposición al sol sin usar protección. Las personas de piel blanca pueden sufrir quemaduras con una exposición menor de 15 minutos. Aplíquese un protector solar de un SPF no menor de 15. Use sombrero de ala ancha y anteojos de sol. Si trabaja al aire libre, use protector solar y no olvide proteger las áreas sensibles, tales como la nariz y los bordes de las orejas. El protector solar evita las quemaduras y algunos de los efectos perjudiciales de los rayos solares sobre el sistema inmunológico. Use pomada o crema para labios que tenga protector solar, lo cual contribuirá a evitar la aparición de herpes labial.
7 a 9: RADIACIÓN ALTA — Elevado riesgo de sufrir trastornos por exposición al sol sin usar protección. Las personas de piel blanca pueden sufrir quemaduras con una exposición menor de 10 minutos. Disminuya al mínimo la exposición durante las horas de máxima intensidad de los rayos solares (10 a.m. a 4 p.m.). Utilice protector solar de un SPF no menor de 15, aplicando abundante cantidad del mismo. Use ropa que lo proteja y anteojos de sol. Cuando esté al aire libre, póngase a la sombra. Recuerde que el agua, la arena, el pavimento y el césped reflejan los rayos ultravioleta, incluso a la sombra. Use camisa de manga larga y pantalones de trama cerrada, ya que los rayos ultravioleta pasan a través de la tela de trama floja.
Tome precauciones cuando realiza actividades al aire libre, tales como trabajos de jardinería o práctica de deportes.
Recuerde que la exposición a los rayos ultravioleta es particularmente intensa cuando se trabaja o practica deporte en horas de máxima radiación, es decir entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. No olvide que tanto los espectadores cuanto los jugadores deben usar protector solar y resguardarse los ojos del sol.
MAYOR DE 10: RADIACIÓN MUY ALTA — Riesgo sumamente alto de sufrir daños por exposición al sol sin usar protección. Las personas de piel blanca pueden sufrir quemaduras con una exposición de menos de 5 minutos. La gente que trabaja al aire libre y los veraneantes que pasan mucho tiempo al sol están particularmente expuestos. Limite la exposición al horario de 10 a.m a 4 p.m. Use protector solar de un SPF no menor de 15, aplicando una abundante cantidad del mismo cada dos horas.
Evite estar al sol tanto como sea posible. Use anteojos de sol que bloqueen del 99 al 100 por ciento de los rayos ultravioleta A y B. También sería conveniente que los vidrios tengan cierta tonalidad azul, siempre y cuando no distorsionen demasiado los colores. Use gorra o sombrero de ala ancha, lo que permite impedir que un 50 por ciento de la radiación ultravioleta llegue a los ojos. Para bloquear el resto de la radiación ultravioleta use anteojos de sol.
Venza al calor
Si es posible, no salga en días en los que el índice UV sea muy alto. Quédese en casa, relájese y lea un libro. Trate de no realizar actividades al aire libre, ya sea trabajo o deportes, a menos que use protector solar, sombrero y anteojos de sol.
Peligro latente

La exposición a los rayos ultravioletas (UV) del Sol y del ambiente parece ser el factor ambiental más importante en la aparición del cáncer de piel. Las medidas para protegerse del Sol pueden prevenir el cáncer de piel si se utilizan de forma constante. Los rayos ultravioletas procedentes de fuentes artificiales de luz, tales como los lechos de bronceado y las lámparas solares, son tan peligrosos como la radiación solar y por lo cual también deben evitarse. El cáncer de piel es la forma más frecuente de cáncer en la población de piel blanca. Los tres tipos principales de cáncer de piel son, el carcinoma basocelular, el carcinoma de células escamosas, (los que tienen altas posibilidades de curación), y el tipo más grave, que es el melanoma maligno.
Las personas que están expuestas a los factores de riesgo deben prestarle atención a úlceras o irritaciones crónicas que no cicatrizan: lunares y otras marcas de nacimiento que aumenten de tamaño o cambien de color.
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